tarde o temprano, cualquier madre o padre descubre que su peque se dedica a gestionar disgustos con muy poca información. los disgustos son reales. las proporciones fallan. de eso va la cosa.
la lista, de lunes a viernes
- la luna, por estar en la ventana equivocada.
- su calcetín, por ser un calcetín.
- el plátano que pelé, porque quería pelarlo ella.
- el mismo plátano, después de pelarlo ella, porque ahora estaba pelado.
- el perro, por salir sin despedirse.
- el perro, por volver a entrar.
- el martes, en general.
- su sombra, por seguirle.
- su sombra, por pararse cuando él se paraba.
- la canción que se acabó.
- la canción que empezó.
lloró porque la galleta que quería era la galleta que tenía.
ahora guardamos estas cosas en Kaiary. no porque nos rompan el corazón —aunque lo de la luna me llegó—, sino porque dentro de seis meses no podrás decirme ni una sola cosa por la que tu peque lloró esta semana, y eso sí que da pena perderlo. apúntalas. de eso va lo del plátano.



